Entrevista a Carlos Campos
Por Juan Yacobone
Juan Yacobone es músico y docente en el CEPEA Libertad de Marcos Juárez. Su espacio de enseñanza musical trabaja intensamente con niños, niñas y jóvenes generando diversas propuestas artísticas.
Yacobone es además un permanente gestor de eventos musicales que permiten el arribo de grandes y reconocidos músicos de la escena nacional al llano regional.
Como si esto fuera poco se encargó de entrevistar a un guitarrista excepcional, de larga trayectoria, que visitó los escenarios de la Escuela de Arte en varias oportunidades y que ahora podemos conocer de manera directa..

La entrevista
Muy pocas veces se tiene la oportunidad de pedir una nota a un músico excepcional, más cuando este representa para una actividad un modelo o ejemplo. El Taller de Improvisación del Cepea Libertad, consigue hoy estas palabras de Carlos Campos, donde nos cuenta que es para él improvisar. Imperdible. Gracias Carlos una vez más:
¿Qué es improvisar para mí?
Decir que es la Impro para mí, puede ser muy fácil o muy difícil.
Si uso alguna frase simple, diría que es como “hablar lo que uno siente, pero con la guitarra”.
Si entro en detalles, diría que es el resultado de un trabajo de muchos años, donde la cosa concluye en “volar” con las frases melódicas, por encima de una serie de ritmos y acordes, con la idea de “jugar” sobre ellos…, por momentos separarse, otras alejarse y finalmente, encontrar un punto de conclusión o final.
Para dar una idea exagerada de esto, imaginen la melodía de una canción pero tocada en una situación rítmica donde las frases no caen donde uno está acostumbrado a escucharlas, la melodía suena más larga que la original… Esto hace que a veces haya que corregir notas para que se acomoden a otros acordes. Vaya que esto es algo difícil de hacer… muy difícil en realidad… pero es un ejemplo exagerado de lo que llamo “volar”.
Hacer tu propia melodía obviamente es más fácil, no dependes de una ya compuesta, pero lo difícil es saber hacerla. Que tenga un comienzo, un motivo en el cual se base, un desarrollo y un final. Básicamente esa es mi aspiración al improvisar.
No siempre resulta, ya que depende de muchos factores anímicos, de con quién tocas, de cuán bien estas técnicamente con el instrumento.
Ahora, algo que descubrí no hace mucho, es que la técnica bien desarrollada, hace que se genere una seguridad tal, que podes subir a tocar con una guitarra mala o con mal sonido, o con gente con problemas rítmicos, e igual podes hacer una improvisación decente. Es tal la seguridad que te da, que si a esta le pones “musicalidad”, te sentís “Gardel”.
¿Y qué es la “musicalidad”?
Bueno, es tocar lo correcto según el tipo de ritmo y estilo, el famoso “buen gusto” que le dicen. Esto va más allá de la destreza que uno tenga.
Podes ser el más veloz o tocar cosas muy difíciles, pero eso puede no ser “musical”. Musical es Miles Davis, o Charlie Parker, o Keith Jarrett, el “polaco” Goyeneche cantando un tango, que se yo, o Gillmour en algún solo. O Larry Carlton, Robben Ford… No se trata de si tocan rápido o lento, se trata de lo que queda bien, acorde al estilo que se está tocando, y si le podes poner un poco de imaginación, mejor.
Y hablando de “buen gusto”, algo esencial para generarlo, es la “Interpretación”. ¿Qué es esto? Es buscar la manera de hacer sonar una frase. No solamente tocar las notas donde van y listo, “exprimir las notas”, “sacarles jugo”: arrastrar, ligar, estirar, presionar, apenas tocarlas, etc.
En fin, el tiempo y escuchar, van delineando todo esto que menciono. No es necesario hacerse un “matete” en la cabeza pensando en todos los Ítems que menciono acá. Todo va surgiendo a medida que estudiamos, que escuchamos y tocamos.
Eso es la improvisación para mí. Si en esto, sale algo de quien soy o alguien ve quien soy al escucharme tocar, mejor así, pero eso es algo que yo no puedo controlar, sale o no sale.
Carlos Campos
