Bajo un sol brillante que le ganó al frío otoñal, miles de personas se reunieron en la plaza 25 de Mayo para celebrar a una delicia que le valió a la ciudad su declaración como capital provincial e impulsa la producción local.
Los stand y atracciones fueron para todas las edades: cerca de un centenar de feriantes; juegos de dados itinerantes con premios; puestos para sacarse fotos; sorteos; representación de la Unión Bellvillense de Estudiantes Secundarios (UBES) y un sector de actividades de plantearon los Núcleos Barriales Culturales y Deportivos.
Asimismo, hubo acciones en vivo: un mural que realizaron integrantes del Programa de Muralismo y concina junto a la pastelera Tania Pitavino.

La comunidad acompañó a los productores de capias MyA; Panettieri; Productos la Chicha; Qué Rico sin Tacc; Buenas Migas; Mamá Beika; Azcherito; 7 Cincuenta; Culto Casero; La Princesita; Panderia Maldonado, Heladería y Pastelería San Vicente y Heladería Santa Cecilia.
A ellos se sumaron las tres IPET con orientación en alimentación -la ex ENET (167), la ex ENA (293) y la ex Robertina (87)- y, así, los vecinos pudieron degustar la producción de los estudiantes.
Durante la hermosa jornada de festejos también hubo espacio para la música y la danza y se vibró al ritmo de la banda, del pop, del folklore y del rock. Con la actuación de la Escuela de Música y la Banda Municipal “Ernesto Alfonso Bianchi”; Semplice; Magui Agüero, Carlos Suárez, Pampa y Senda y Príncipe Anfibio, la celebración popular se consolidó como un espacio de encuentro cultural en donde se promociona el talento de la ciudad.
La Fiesta de la Capia sigue creciendo y se consolida año a año como una tradición que enriquece la identidad bellvillense el entramado cultural y económico de la ciudad y la región.
