Se concretó la segunda plantación del 2026: “Una Vida, Un Árbol” .
“Ver a madres, padres y familias enteras uniendo sus manos a la tierra para honrar la llegada de sus pequeños no solo transforma el paisaje urbano, sino que sana y fortalece los lazos como comunidad. En cada pozo cavado se depositó ternura, gratitud y el deseo consciente de verlos crecer libres y fuertes.
Hoy, nuevos Jacarandás ya respiran en nuestra ciudad, latiendo al mismo compás que los corazones de sus bebés. Cada una de estas ramas que pronto florecerán será un anclaje de bienestar, un recordatorio vivo de que para volar alto primero necesitamos sentirnos profundamente arraigados a nuestro origen. Gracias por permitirnos sembrar con ustedes este legado de vida y emoción compartida.”
