Para los habitantes del Planeta Futbolandia, ese micro universo que promete un nirvana cada cuatro años, el sentido de la vida es sólo salir campeón. Cualquier otra alternativa es un fracaso. Así, sin medias tintas, lo mismo da perder en primera ronda o salir subcampeón. Por su puesto que hay algo peor: no clasificar. Esa posibilidad derrumba toda esperanza de vida y no encuentra justificativo para seguir respirando.
Para esos habitantes, luego de la eliminación solo queda esperar con ansiedad la próxima edición. Cuatro años de letargo. En todo ese tiempo nada es importante. Algunos eventos como: los Juegos Olímpicos, la Copa América, los campeonatos locales, solo sirven para mantener las funciones vitales en alerta, hasta que las eliminatorias del próximo juego mundial los reviva y les permita volver al grito de “gloria o muerte”.
Hay seres de un mundo paralelo a ese que viven los mundiales con la misma admiración pero con otra sapiencia. Quienes habitan el Planeta Fútbol disfrutan del juego prescindiendo del fanatismo por un cierto equipo. No es que les da lo mismo, esperan con ansiedad que sus representantes logren el primer lugar, pero ante la posibilidad de la derrota no se desmoronan. Van en busca de otro de tipo de placer vital: el virtuosismo del juego más allá de los colores. Son esos seres que pueblan los potreros, las canchas o que se prenden a un televisor cuando el juego es trasmitido solo por el placer de verlo. Son más felices.
Estos seres, hoy siguen inmersos en el mundial de Rusia 2018 y lo van a disfrutar hasta el pitazo final. Después saldrán en busca de cualquier picado que se arme. Para estos seres hay buenas noticias.
Llega el Mundial de Fútbol Femenino Francia 2019.

Quienes habitan el Planeta Fútbol tienen como faro la evolución y son capaces de disfrutar del juego sin importar el género de quienes participan del mismo.
¿Que planeta elegir? El de los gladiadores condenados a muerte para que las tribunas sean felices o el del disfrute del juego limpio de sangre.
Las luces de Futbolandia nos resultan cotidianas y las vemos en HD 24 horas al día presentadas por pseudosperiodistas deportivos , pero si quisiéramos parecernos al Planeta Fútbol necesitaríamos de nuevas representaciones institucionales.
Por ejemplo: una Asociación de Fútbol Argentino que respete a sus deportistas más allá del género. Puntualmente, si se presenta la camiseta con la que los seleccionados jugarán en encuentros internacionales, que lucirlas con orgullo en el evento.
¿Y las jugadoras de seleccionado femenino? ¿Acaso no tendríamos que ser nosotras las que presentamos camiseta?
VERGONZOSO. pic.twitter.com/TE7A8ylVY1— Lauchi Oliveros (@LaurinaOliveros) April 15, 2018
También, que esa misma institución que representa a todos los clubes de fútbol femenino, difunda la disciplina y permita la visibilidad de sus jugadores. Por suerte Cosecha Roja y LATFEM, dos organizaciones fundamentales en la lucha por el feminismo se encargan de esa tarea.
#MundialDDHH Acá @latfemnoticias y @cosecharoja junto a la genia de Ro Fuks armamos el album de figus que se viene: el del Mundial de Fútbol Femenino Francia 2019. Mira lo que son estas figus. Las que no te pueden faltar: pic.twitter.com/MhiFz5fllV
— Flor Alcaraz (@florencialcaraz) July 5, 2018
Hasta tanto estas condiciones se den y podamos parecernos a los seres del Planeta Fútbol deberemos respetar a nuestras representantes, disfrutar del juego por el juego mismo, no dejarnos tentar por las luces nefastas del planeta Futbolandia y llenar el álbum de figuritas.

