El Kurt

el mirador

Kurt Lutman visitó la Casa del Bicentenario de Cañada de Gómez para compartir una tarde en donde se sembraron Semillas para Barriletes y se compartió una Pelota de papel.

Antes de Semillas para Barrilete y Pelota de papel, El Kurt irrumpe en el mundo literario con El agua y el pez e inmediatamente las críticas literarias comenzaron a indagar sobre el rosarino y se encontraron con toda una gran lista de anécdotas que permiten definir un talento de tinta, papel, pelota y potrero.

 

 

Si todavía no conocés a este escritor rosarino, podemos empezar por compartir algunas de sus tantas descripciones mediáticas:

 

Kurt Lutman (por enunabaldosa.com)
Escuchar este nombre es pensar en un extranjero de algún país europeo con campeonato débil que viene a hacer la América. Sin embargo la historia dice que Kurt Lutman nació en Rosario y llegó a la primera de Newell’s a mediados de los 90’s.
Cumplió el sueño de jugador fanático y eso le costó la carrera pues luego de hacerle frente al presidente Eduardo López rechazó ofertas de Vélez, Argentinos y México entre otros
Su carácter lo hizo referente entre los pibes de La Lepra y en una oportunidad, el enganche metedor, luego de cobrar un sueldo, lo devolvió al banco porque sus compañeros seguían con deudas, rescindió el contrato, bardeó a Rebottaro y se fue.
Es miembro de la agrupación H.I.J.O.S y trabaja en un kiosco frente a la Facultad de Derecho en Rosario (Córdoba y Moreno). Es recordado por su paso en el Sub 17 de 1993 y por un festejo en Newells con la remera “Cárcel a Videla“.

 

 

Kurt Lutman, el “enganche metedor” de otros tiempos (La capital: Sobre el Agua y el Pez)
“Son relatos sobre un fútbol distinto, que se juega en otro lado: en canchas de pueblos, barrios y patios”, sostiene Kurt Lutman, al describir el contenido de su libro El agua y el pez,
“El objetivo es acercarme otra vez a ese deporte y desde un lugar distinto. Son relatos y crónicas de fútbol y militancia”, dice Lutman, ese “engache metedor” que integró el seleccionado Sub 17 en el Mundial Juvenil de 1993

 

 

Kurt Lutman, una rareza en el mundillo futbolístico (por marcha)
Hay además, desde su mirada, una estigmatización del jugador que fomenta el periodismo “especializado”, que siempre los aborda para preguntarle por el auto nuevo o la botinera de turno. Recuerda que en los vestuarios lo que implicaba el hambre era un tema recurrente: “Casi todos los pibes que fuimos llegando a primera somos clase media o clase baja. Entonces la cuestión del hambre estaba muy instalada. Sucede que no existieron muchas notas al respecto. No te encontrabas con muchos periodistas que preguntaran, por ejemplo, qué sentía (Damián) Manso sobre la pobreza. Y ahí se iban a encontrar con que Manso llevaba cada vez que daba una mano en la escuela de su barrio, que era re-humilde. Son cosas que nunca se conocieron pero cuando uno comienza a raspar e indagar al jugador de fútbol se encuentra con el ser humano, con el pibe que se curtió en un barrio donde la información era mucha”.

 

En primera persona:

No solo por las descripciones que anteceden, por muchas razones más es imprescindible detenerse a leer o a escuchar (cada vez que se pueda) al Kurt.

 

Fuentes:
www.enunabaldosa.com
www.marcha.org.ar
www.lacapital.com.ar