Desde muy temprano la calle del árbol se llenó de ruidos, del trajín de las máquinas y los pasos apurados para terminar el adoquinado antes que el calor apriete.
La Héroes de Malvinas no descansa el sábado. Un gran equipo está trabajando al máximo.
Y es precisamente ese árbol justamente rescatado quien les provee sombra de a ratos, dándoles un respiro.



