Después de 6 años de medir, mes a mes, las napas del suelo, la ciudad salió de la zona de RIESGO ALTO.
En el año 2016, después de dos grandes inundaciones, se avanzó en obras de infraestructura que permitieron drenar los excesos de las lluvias.
La Municipalidad de Corral de Bustos Ifflinger junto a productores agropecuarios y al Gobierno de Córdoba encararon la canalización de la zona rural y con el esfuerzo de los vecinos se avanzó con el cordón cuneta y nuevos desagües.
“Pero también decidimos estudiar la evolución de nuestras napas y conocer sobre dónde estábamos parados, por eso por decisión municipal y junto al INTA Marcos Juárez colocamos 7 freatímetros (medidores de napa) para ver cómo evolucionaba el agua de nuestro suelo.” se manifestó desde fuentes municipales.
Desde aquel entonces Agosto del 2016 hasta la medición del pasado Diciembre de 2021, la ciudad siempre estuvo en niveles de RIESGO ALTO sobre todo en el sector oeste donde la napa siempre estuvo a pocos centímetros de la superficie.
Recién en enero de 2022, después de 7 años, se logró salir de esa zona y mantener niveles aceptables en todo el perímetro de la ciudad.
“Somos conscientes que estos números son cambiantes y que estos niveles fueron acompañados por un mes de escasas lluvias, pero las obras de escurrimiento que hicimos juntos, también ayudaron y ayudan a evacuar las aguas que antes quedaban en nuestro suelo por mucho tiempo.” se concluyó en el informe.

